Para practicar el examen teórico del permiso B, un Test DGT útil debe reproducir el formato de la prueba de control de conocimientos: 30 preguntas, tres respuestas posibles y un máximo de tres fallos. La práctica online sirve para detectar errores concretos, siempre que se contraste cada respuesta con el código de circulación vigente.
En breve.
- El formato habitual del examen DGT del permiso B reúne 30 preguntas y permite 3 fallos, según el Reglamento General de Conductores consultado el 10 de junio de 2026.
- Los simulacros completos permiten comprobar conocimiento, atención sostenida y administración del tiempo en una sesión de 30 minutos.
- Los tests por materias ayudan a revisar señales, alumbrado, velocidad, prioridad, alcohol, distracciones y seguridad vial cuando aparece un patrón de errores.
- Una plataforma comercial puede limitar los intentos gratuitos. Algunas anuncian cuatro exámenes de muestra y reservan funciones adicionales para cuentas registradas o de pago.
- La tasa del permiso B debe revisarse antes de pedir fecha. La tarifa 2.1 figura en 94,05 euros en la información de tasas de la DGT consultada el 10 de junio de 2026.
Este contenido se dirige a quien prepara la prueba teórica del permiso B en España mediante preguntas tipo examen. No sustituye la solicitud de examen, el reconocimiento médico ni la preparación de la prueba de conducción, que se rigen por trámites y requisitos distintos.
La tasa 2.1 de la DGT para obtener el permiso de conducción cuesta 94,05 euros, según la tarifa publicada en la sede electrónica de la DGT y consultada el 10 de junio de 2026. Antes de pagar, resulta útil revisar también esta guía sobre tasas de la DGT para el permiso B, porque la práctica con tests no reemplaza ningún requisito administrativo.
Cómo debe ser un Test DGT online para parecerse al examen teórico
Un simulador de examen no se valora por el número de preguntas que muestra, sino por la relación entre su formato y la prueba real. Para el permiso B, la prueba de control de conocimientos se plantea como un cuestionario de respuestas múltiples. El aspirante debe identificar una única respuesta correcta entre varias opciones y completar la prueba dentro del tiempo asignado.
El anexo VII del Real Decreto 818/2009, Reglamento General de Conductores, en versión consolidada consultada el 10 de junio de 2026, establece que la prueba común para permisos ordinarios consta de 30 preguntas. Para obtener la calificación de apto se admite un máximo de tres respuestas incorrectas. El cuarto fallo cambia el resultado, aunque se hayan acertado las demás cuestiones.
Ese límite explica por qué una sesión de diez preguntas puede ser útil para estudiar, pero no basta para medir el nivel previo a la convocatoria. Un bloque breve permite recordar una norma aislada. Un examen completo obliga a mantener la concentración cuando se alternan señales, maniobras, alumbrado, comportamiento ante otros usuarios y factores de riesgo.
Qué elementos debe incluir un simulacro completo
La práctica online gana valor cuando reproduce la longitud de la sesión y no solo el aspecto visual de un cuestionario. Debe incluir treinta ítems, tres alternativas y un cronómetro de treinta minutos. No se trata de terminar rápido por costumbre, sino de aprender a leer cada formulación completa antes de elegir.
También importa que la corrección aparezca después de cerrar la sesión o, si se muestran resultados al instante, que el sistema permita repetir el test sin memorizar la posición de una respuesta. Una explicación debe indicar la norma aplicable o el motivo por el que las otras alternativas no encajan. Un mensaje que se limita a señalar “correcto” o “incorrecto” no permite localizar el origen del fallo.
Las preguntas visuales requieren una atención específica. Una señal puede cambiar de significado por su forma, color, panel complementario o posición en la vía. Del mismo modo, una imagen de una intersección no se responde por intuición. Deben observarse carriles, trayectorias, señalización y prioridad. La imagen es parte del enunciado, no un elemento decorativo.
| Elemento de práctica | Qué reproduce | Utilidad real | Referencia consultada |
|---|---|---|---|
| 30 preguntas | Extensión de la prueba del permiso B | Permite calcular los fallos sobre el mismo número de ítems | Real Decreto 818/2009, anexo VII, 10 de junio de 2026 |
| 3 opciones por pregunta | Selección entre respuestas alternativas | Obliga a descartar opciones parcialmente correctas | Formato divulgado por la DGT para la prueba teórica, 10 de junio de 2026 |
| 30 minutos | Tiempo limitado de examen | Evita depender de consultas o pausas durante el ejercicio | Información de prueba teórica DGT, 10 de junio de 2026 |
| Máximo 3 fallos | Criterio de aptitud | Marca el umbral que debe vigilarse en cada simulacro | Real Decreto 818/2009, anexo VII, 10 de junio de 2026 |
Un registro documental realizado el 10 de junio de 2026 sobre el Reglamento General de Conductores confirma que el criterio legal no depende de la plataforma elegida. El sitio puede cambiar su diseño, exigir registro o ofrecer intentos limitados, pero no puede modificar el número de preguntas ni el máximo de errores que fija la normativa para la prueba.
La primera utilidad del simulacro consiste en separar dos problemas que suelen confundirse. Un resultado bajo puede proceder del desconocimiento de una materia concreta o de una lectura precipitada. Si las dudas se concentran en señales y prioridades, el trabajo posterior será temático. Si los errores aparecen en preguntas conocidas al final de la sesión, el problema puede estar en la gestión del tiempo y la atención.
Qué preguntas tipo examen deben revisarse antes de repetir un test DGT
Las preguntas tipo examen no forman un bloque uniforme. Cada una exige reconocer una regla, aplicarla a una situación y distinguirla de una excepción. La preparación DGT resulta más ordenada cuando los fallos se clasifican por materia, en lugar de repetir cuestionarios aleatorios hasta que algunas respuestas se memoricen por posición.
Los bancos de práctica suelen reunir preguntas sobre alumbrado nocturno, uso de carriles, señales, prioridad entre señales, distancia de detención, estacionamiento, alcohol, fatiga, dispositivos de retención infantil, navegación GPS y comportamiento en autopista. Es una selección razonable porque esos asuntos aparecen en el temario, pero la respuesta debe verificarse en la norma actualizada y no en una captura antigua compartida en redes.
Señales, prioridad y posiciones en la vía
Las preguntas sobre señales requieren un método de lectura estable. Primero se identifica el tipo de señal. Después se comprueba si existe una indicación de agente, semáforo, señalización circunstancial o señal vertical que altere la regla general. El orden de prioridad de las señales es una materia recurrente porque obliga a diferenciar entre mensajes que pueden coexistir en una misma situación.
En las intersecciones sin señalizar, la respuesta no debe depender de imaginar una carretera distinta a la mostrada. Hay que partir de los datos presentes en el dibujo: dirección de marcha, posición de cada vehículo, tipo de vía y posibles excepciones. Una imagen incompleta o borrosa no sirve como base fiable para estudiar. La prueba puede incluir ilustraciones, pero el material de preparación debe permitir observarlas con precisión.
Los ejercicios sobre carriles y travesías añaden una dificultad habitual. La regla general cambia cuando la vía tiene varios carriles, cuando se circula dentro de poblado o cuando hay señalización que distribuye los movimientos. El código de circulación debe estudiarse como un conjunto de condiciones. Aprender una frase sin su contexto produce errores cuando se modifica uno de esos elementos.
Velocidad, detención y riesgos de percepción
La distancia de detención aumenta con la velocidad, pero las preguntas no se limitan a esa relación. Influyen la percepción del peligro, el tiempo de reacción, el estado de los neumáticos, el firme y la meteorología. Cuando un test pregunta por la velocidad adaptada a las circunstancias, busca comprobar que los límites máximos no son una autorización automática para circular siempre a esa cifra.
El alumbrado concentra varios errores previsibles. No basta con recordar el nombre de una luz. Debe saberse cuándo es obligatoria, cuándo puede deslumbrar y por qué la visibilidad disminuye con niebla densa o lluvia intensa. Las luces largas pueden reflejarse en las gotas o en la niebla y empeorar la visión. Esa relación entre norma y riesgo facilita recordar la respuesta sin depender de una fórmula literal.
Las materias vinculadas a alcohol, somnolencia, depresión o distracciones merecen una lectura especialmente cuidadosa. Dormir no acelera la eliminación del alcohol. Descansar durante un viaje puede reducir fatiga, pero no corrige por sí solo los efectos de bebidas alcohólicas, medicamentos o falta acumulada de sueño. Una pregunta sobre estos asuntos no debe llevar a interpretaciones clínicas individuales.
Cuando exista una duda médica sobre aptitud para conducir, la respuesta la proporciona un centro de reconocimiento de conductores autorizado. El test solo permite comprobar el conocimiento de obligaciones y riesgos generales. No sirve para decidir si una persona puede conducir en una situación médica concreta.
- Revise el fallo completo antes de consultar la solución, porque una palabra como “obligatorio”, “recomendable” o “prohibido” puede cambiar el sentido de la pregunta.
- Anote la materia y la regla que explica cada respuesta errónea, sin limitarse a guardar el número de pregunta.
- Repita las cuestiones falladas después de revisar la fuente normativa, no inmediatamente por memoria visual.
- Compruebe que las preguntas sobre señales incluyen una imagen legible y coherente con el enunciado.
- Descarte bancos que mantengan referencias a normas sustituidas o a dispositivos ya modificados.
La práctica por temas tiene sentido cuando revela un patrón medible. Cinco errores repartidos entre materias distintas exigen un repaso general. Cinco fallos sobre prioridad de señales indican que conviene volver a esa parte del temario antes de abrir otro simulacro completo.
Cómo organizar la práctica online sin convertir los tests en una rutina mecánica
La práctica online funciona mejor cuando sigue una secuencia corta y repetible. Abrir decenas de cuestionarios sin revisar los errores produce una sensación de actividad, pero no permite saber qué regla falta. El objetivo no es acumular pantallas completadas. Se busca reducir errores razonados hasta mantenerse por debajo del máximo permitido en simulacros realizados con condiciones comparables.
Un primer simulacro completo puede utilizarse como diagnóstico. Debe hacerse sin consultar apuntes, manuales ni buscadores, con treinta minutos disponibles y sin interrupciones. El resultado inicial no anticipa la nota oficial. Solo muestra qué áreas necesitan una revisión prioritaria antes de la siguiente sesión.
Un ciclo de estudio basado en errores comprobables
Tras ese diagnóstico, cada error debe asignarse a una categoría concreta. Por ejemplo, puede clasificarse como señalización, uso de vías, velocidad, alumbrado, factores de riesgo, documentación, seguridad de ocupantes o conducta ante una incidencia. Si una misma categoría se repite, se revisa primero el contenido teórico y luego se responden nuevas preguntas de esa materia.
La segunda fase consiste en realizar un test temático de tamaño moderado. Su función no es imitar el examen, sino comprobar si la regla recién estudiada se aplica en situaciones variadas. Una pregunta sobre una señal de prohibición, otra sobre prioridad y otra sobre señalización circunstancial pueden compartir un principio, aunque la imagen sea diferente.
El tercer momento vuelve al formato completo. En ese punto se mide la capacidad de alternar asuntos. Una persona puede responder correctamente diez preguntas seguidas sobre alumbrado y equivocarse al cambiar a seguridad vial o estacionamiento. El examen DGT no agrupa necesariamente los temas por capítulos, por lo que el entrenamiento final debe incluir esa alternancia.
- Realice un simulacro completo con cronómetro y anote solo los fallos, sin reiniciar la sesión.
- Separe los errores de conocimiento de los fallos de lectura o de interpretación de una imagen.
- Consulte el manual o la norma aplicable a las materias que se repiten.
- Haga preguntas centradas en esa materia hasta comprender la regla y sus condiciones.
- Vuelva a un simulador de examen completo para comprobar si el resultado se mantiene al mezclar contenidos.
El número de tests necesarios no puede fijarse con seriedad en una cifra universal. Una plataforma puede sugerir treinta, sesenta o más intentos, pero esos números no sustituyen el análisis de los resultados. Veinte simulacros repetidos con respuestas memorizadas aportan menos información que cinco sesiones distintas revisadas con criterio.
Un indicador prudente consiste en observar una serie de simulacros completos realizados en días distintos. Si se mantienen resultados de cero, uno, dos o tres fallos y se entienden las correcciones, la preparación está más cerca del formato exigido. Si aparecen cuatro o más errores cuando se cambia de banco de preguntas, todavía hay materias que conviene revisar.
Las funciones comerciales deben interpretarse con cuidado. Algunos servicios anuncian cuatro exámenes gratuitos para usuarios no Premium, mientras que otros permiten continuar como invitado sin mostrar explicaciones detalladas. El acceso limitado puede servir para comprobar el funcionamiento de una herramienta. Sin embargo, pagar o registrarse no constituye una prueba de que las preguntas estén actualizadas ni de que el nivel refleje la prueba oficial.
Una autoescuela virtual puede ofrecer estadísticas, repasos automáticos o un histórico de errores. Esas funciones son útiles si muestran datos verificables, como el tema del fallo y la evolución de resultados. Una “probabilidad de aprobar” calculada por una plataforma debe leerse como una estimación interna, no como una previsión oficial de la DGT.
La diferencia está en el uso de los datos. Un porcentaje de aciertos solo adquiere significado cuando se sabe en qué preguntas se obtuvo, qué norma las respalda y si el resultado se repite en ejercicios nuevos.
Cómo comprobar que las preguntas de un examen DGT están actualizadas
La actualización del contenido importa porque el código de circulación cambia y porque algunos dispositivos, obligaciones y criterios de señalización se modifican con el tiempo. Un banco antiguo puede conservar preguntas aparentemente correctas que han quedado desplazadas por una reforma normativa. La práctica con material desactualizado no solo resta eficacia, también puede consolidar respuestas equivocadas.
La fuente de contraste debe ser primaria cuando se trate de una regla. El Reglamento General de Conductores regula las pruebas para obtener permisos. El Reglamento General de Circulación contiene buena parte de las normas de comportamiento en la vía. La Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial establece infracciones y otras reglas de rango legal. Las plataformas de tests pueden simplificar estos textos, pero no los sustituyen.
Qué señales de revisión debe buscar en un banco de preguntas
Una herramienta seria identifica el permiso al que se dirige. El permiso B no comparte íntegramente el mismo banco específico que las autorizaciones para motocicletas, vehículos pesados o transporte profesional. Puede haber materias comunes, pero el test debe indicar con claridad si se prepara el cuestionario general del permiso B o una prueba adicional.
También debe diferenciar entre una pregunta inspirada en el formato de examen y una pregunta oficial. Afirmar que un portal ofrece “preguntas reales” no permite comprobar por sí mismo su procedencia, fecha ni vigencia. La DGT no convierte cualquier colección privada en material oficial por adoptar el mismo número de preguntas o por usar imágenes de señales conocidas.
Una comprobación documental realizada el 10 de junio de 2026 comparó el formato exigido por el anexo VII del Real Decreto 818/2009 con las características anunciadas por diversos simuladores abiertos. La coincidencia en treinta preguntas y tres opciones solo acredita que el formato puede ser similar. No acredita que cada respuesta esté actualizada, ni que la explicación interprete correctamente la norma.
Las preguntas sobre visibilidad, sistemas de alumbrado y dispositivos de preseñalización requieren especial vigilancia cuando se producen cambios de regulación. También deben revisarse las cuestiones que mencionan límites de velocidad, tasas de alcohol, movilidad personal, cursos de recuperación de puntos o equipamientos obligatorios. Una fecha visible de actualización ayuda, pero no exime de contrastar la regla con una fuente pública.
| Comprobación | Qué debe revisarse | Motivo | Fuente de contraste |
|---|---|---|---|
| Formato | 30 preguntas, tiempo y límite de fallos | Debe coincidir con la prueba del permiso B | Real Decreto 818/2009, anexo VII |
| Permiso | Que el banco se identifique como permiso B | Evita mezclar contenidos específicos de otros permisos | Información de convocatoria y temario aplicable |
| Normativa | Fecha de revisión de las explicaciones | Las reglas pueden modificarse | BOE y DGT |
| Imágenes | Legibilidad de señales, carriles y trayectorias | La imagen puede determinar la respuesta | Reglamento General de Circulación |
| Corrección | Explicación concreta del fallo | Permite estudiar la causa y no memorizar una letra | Texto normativo aplicable |
La información administrativa debe mantenerse separada de la práctica. Para presentarse al examen se exigen condiciones personales, documentación y aptitud psicofísica que no se resuelven con un cuestionario. La guía sobre requisitos y riesgos del carnet de conducir permite revisar ese marco antes de iniciar el trámite.
La fecha de actualización no es una garantía aislada, pero sí una pista para decidir dónde comprobar. Si un test menciona una regla y no facilita explicación, norma o revisión reciente, la respuesta debe tratarse como una hipótesis de estudio hasta contrastarla. El examen teórico evalúa conocimientos aplicables, no la fidelidad a una aplicación concreta.
Cuándo usar simulacros y cuándo volver al código de circulación
El simulador de examen debe utilizarse para medir y consolidar conocimientos, no para reemplazar la lectura del temario. Cuando un error se repite, la solución no es responder la misma pregunta hasta reconocerla. Hay que volver a la regla que explica el caso, revisar las condiciones y comprobar cómo cambia la respuesta si la situación presenta otro dato.
Las preguntas sobre estacionamiento en doble fila ofrecen un ejemplo claro. Una respuesta rápida puede basarse en recordar que existe una prohibición general. La comprensión adecuada exige distinguir entre detenerse y estacionar, valorar si se obstaculiza la circulación y atender a la regulación aplicable en la vía urbana. El test señala el punto débil; el estudio normativo evita que el error reaparezca con otra redacción.
Errores que justifican pausar los simulacros
Conviene detener temporalmente los test aleatorios cuando la misma materia produce varios fallos seguidos. Si aparecen dudas repetidas sobre prioridad entre señales, se revisa primero la jerarquía de señalización. Si el problema está en alumbrado con lluvia, niebla o circulación nocturna, se estudian las condiciones de uso y el riesgo de deslumbramiento antes de abrir otra sesión.
También debe pausarse la repetición cuando las respuestas se recuerdan por la posición de la opción. Elegir siempre la segunda alternativa porque “fue la correcta ayer” no demuestra conocimiento. Un banco con preguntas mezcladas y redacciones diferentes permite comprobar si se entiende la regla. La memoria mecánica puede mejorar una estadística interna sin mejorar la capacidad para responder el día de la prueba.
Los fallos de lectura merecen una corrección distinta. Si una respuesta es incorrecta porque se pasó por alto una negación, un límite temporal o una condición meteorológica, no siempre hace falta releer todo el tema. Resulta más útil practicar una lectura en dos tiempos: primero el enunciado completo y después cada alternativa. Esa pauta reduce respuestas impulsivas en preguntas aparentemente sencillas.
La prueba de conducción no se prepara con cuestionarios. El conocimiento teórico puede explicar una obligación de prioridad, de observación o de comportamiento, pero la prueba de control de aptitudes y comportamientos tiene su propio sistema de evaluación. Los resultados de un Test DGT no permiten anticipar el desempeño práctico ni sustituyen los requisitos del vehículo y del acompañamiento que correspondan.
Un test tampoco resuelve dudas jurídicas individuales. Las preguntas de examen sobre alcohol, documentación o incumplimientos describen reglas generales. Si existe una sanción, una notificación administrativa o una posible pérdida de puntos, la respuesta depende del expediente y del texto vigente. Para un caso concreto, debe revisarse la notificación de la DGT y, si se pretende recurrir, acudir a un abogado.
La preparación más sólida combina tres documentos: el resultado del simulacro, un registro de errores por materias y la fuente que confirma la regla. Ese archivo puede ser sencillo, incluso una tabla personal con fecha, tema, error y explicación. Lo relevante es que cada repetición tenga un motivo identificable.
Antes de reservar fecha, realice un simulacro completo con treinta preguntas, sin pausas y sin consultar materiales. Si el resultado supera los tres fallos, vuelva a clasificar los errores por materia y contraste las respuestas con la normativa o con la información publicada por la DGT.
Tarifas y normativa consultadas en la sede electrónica de la DGT y en el BOE el 10 de junio de 2026. El formato citado corresponde al permiso B y al Reglamento General de Conductores. Carnet Claro es una guía independiente; su autor firma con seudónimo.
¿Cuántas preguntas tiene el examen teórico DGT del permiso B?
La prueba de control de conocimientos del permiso B consta de 30 preguntas. El anexo VII del Real Decreto 818/2009, consultado el 10 de junio de 2026, permite un máximo de tres respuestas incorrectas.
¿Cuántos fallos se permiten en un Test DGT tipo examen?
Un simulacro que quiera reproducir el criterio del examen teórico debe marcar como apto un resultado de hasta tres fallos. Con cuatro respuestas incorrectas no se alcanza el criterio de aptitud de la prueba.
¿Sirven los cuatro tests gratuitos para preparar el examen?
Pueden servir para comprobar el formato de una plataforma y detectar materias débiles. La utilidad depende de que incluyan correcciones claras, preguntas actualizadas y la posibilidad de contrastar cada regla con fuentes vigentes.
¿Es mejor practicar por temas o hacer simulacros completos?
Los tests por temas ayudan a corregir errores repetidos en una materia concreta. Los simulacros completos permiten medir la atención y la capacidad de alternar contenidos, por lo que ambos formatos cumplen funciones diferentes.
¿Un simulador de examen prepara también para la prueba de conducción?
No. El simulador prepara la prueba teórica de conocimientos. La prueba de conducción evalúa aptitudes y comportamientos con criterios propios y no puede deducirse de un resultado obtenido en cuestionarios online.
Le dossier complet Examen teórico DGT: cómo funciona y cómo aprobarlo
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